“Los humanos son la plaga de la tierra, una raza inferior que no sabe donde esta su lugar, y nosotros los elfos,debemos recordárselo”
Desde antes de que pudieras recordar tu vida, esas palabras han permanecido en tu cabeza, a pesar de que tu madre nunca las pronuncio en tu presencia..Sin embargo odiaste siempre a los humanos, hasta que los conociste y comprendiste que no todos lo humanos eran iguales.
Hasta que la conociste, y comprendiste que ya no solo no odiabas a los humanos, sino que podías llegar a
amarlos, como amabas a Nym y a vuestro hijo, el pequeño Geralt
El sentimiento que durante años habías escondido en un rincón oscuro de tu mente volvió ante la visión de
aquellos mercaderes de esclavos que te habían arrebatado la vida de tu hijo, y posiblemente la de otros
tantos…de su misma raza.
Te sentías tan roto por dentro que ni siquiera pudiste aliviarte con lagrimas, enterraste a tu pequeño bajo el árbol mas hermoso del bosque, tal como hicieses en tu día con tu madre para que su espíritu se uniese a la del anciano árbol.
Desde ese día, las cosas nunca fueron lo mismo. Nym adopto a esa pequeña semiorca muda, a la que llamo
Elora, y a pesar de que trataba de acercarse a ti, un fuerte sentimiento de repulsa hacia lo que los humanos
habían hecho te apartaba de ella.
Pasabas los días emborrachándote junto a la pequeña tumba del bosque y apenas aparecías por tu casa.
Demasiados recuerdos, preferías estar allí a ver aquella cama vacía, el silencio sin su risa y sus pequeñas orejas puntiagudas.
Geralt era lo mejor que habias hecho en tus casi 100 años de vida, y en un momento te habia sido arrebatado.
Pasaron semanas, y decidiste volver a aclarar las cosas con Nym, en un sueño tu madre habia aparecido para aconsejarte, después de tanto tiempo sin haberla recordado siquiera, no dijo demasiado, pero sus palabras te bastaron:
“El tambien era hijo de Nym, y el dolor de una madre supera con creces cualquier sufrimiento sea de la raza que sea, y deberías estar a su lado”.
Partiste esa misma mañana hacia vuestra cabaña para encontrarla vacia, rebuscaste por todas partes pero ni
ella ni Elora estaban allí.
De pronto la brisa hizo caer desde la mesa una pequeña hoja de papel, trataste de atraparla pero
inevitablemente acabo en el fuego.
Era una nota de Nym, y aunque estaba terriblemente quemada podían leerse algunas palabras:
“Nos marchamos lejos de ti, no quiero que nos busques”
Aquella carta era suficiente para ti. La hiciste pedazos y prendiste fuego a la casa con todo lo que había dentro.
Quemaste los recuerdos de tu hijo, los recuerdos de Nym los recuerdos que no querias recordar. Si eso era lo que ella quería no ibas a impedírselo, tan solo era una miserable humana de vida corta, no se preocupaban de las cosas verdaderamente importantes, no sufrían como los elfos.
Tras dejar tu casa en llamas, volviste a tu antiguo hogar, la cueva en la que tu madre te había criado, con una
diferencia, habías dejado atrás al druida, ahora era un cazador...un cazador de humanos
Te dedicaste a sorprender a todos los humanos que encontrabas en los caminos y asesinarles, eran una raza
inferior a los animales, el mundo viviría mejor sin ellos.
Todos los humanos que portaban un arma, todos sin excepcion acababan muriendo bajo las fauces de tu lobo, o el golpe de tu baston, aquel que te fue entregado para proteger a….
Nadie se atreve a pasar por tu bosque, mucho menos a perturbar la paz de este
Hace tiempo que perdiste la cuenta de cuantos humanos has matado. Hace tiempo que no escuchas el propio sonido de tu voz, ni hablas con nadie que no sea tu lobo, al que le sobran las palabras para comprenderte.
Pero esta noche, por primera vez desde hace 6 años que te retiraste al bosque, un sueño te ha hecho despertar
entre sudores frios. El árbol en el que estaba enterrado el cuerpecito de tu hijo, se marchitaba, y la sangre
empezaba a cubrir su corteza, tras el árbol, tu madre susurraba una canción de cuna en idioma elfico, una
canción triste que sabias que no tenia un final feliz. Sabes que algo está pasando y pronto acabaras
enfrentándote a ello, sea lo que sea.

No hay comentarios:
Publicar un comentario